Empezar Sin Tener Todas las Respuestas
Cuando me uní al Ejército de los Estados Unidos, tenía 20 años y hablaba muy poco inglés. No tenía un plan claro para mi futuro, solo el deseo de intentar algo diferente.
A través del servicio militar aprendí disciplina, confianza y liderazgo. Pude viajar, estudiar, apoyar a mi familia y construir una vida estable.
Comparto esta historia para recordarles a los jóvenes que no necesitan tener todo resuelto para salir adelante. A veces, solo hay que dar el primer paso.
